Artist Statement

The art of painting is for me the most essential language where I concentrate my emotions, my ideas and the real time that I live with every work. This process can take me up to several weeks. It is difficult to maintain a work routine or draw accurately on the canvas what I’m going to paint. I need the stain, the gesture, the error, different techniques. I need the layers of paint that, although they may disappear at first sight, they remain there under what we see, as a heart secretly beating.

To sum up my sensitivity towards pictorial language; I am interested both in the art of Willem de Kooning as well as in the art of Lucien Freud, and I have always been deeply excited by Vermeer of Delft .

My development of three decades in the art of painting began with life drawings that I used as studies. Then I took up photography on paper as a basis, and nowadays I use photographs that I make in my study, manipulate with Photoshop, and then transfer to the iPad screen. This global process has given me enough freedom to be a narrative painter or to express in a close-up my daughter’s  face on her first day in this world.

I don’t know where I am going and I don’t like to specify in words the style of painting I do, because it seems to limit the influences that I have been adding throughout the years.  But there is something constant, and it the pictorial emotion, an act of faith emerging in each painting, and it is unique and cannot be repeated. And when the moment comes to have before my eyes a flat image that has become illusorily three-dimensional and timeless, then I can say that the painting is finished.

 

El arte de la pintura es para mi el lenguaje más esencial donde puedo fusionar mi emoción, mis ideas y el tiempo real que convivo con cada trabajo. Este proceso puede llevarme varias semanas. Me es difícil mantener una metodología rutinaria de trabajo o dibujar con precisión sobre el lienzo lo que voy a pintar. Necesito de la mancha, del gesto, del error, de diferentes técnicas, de las capas de pintura, que aunque desaparezcan a primera vista permanecen allí, debajo de lo que vemos, como un corazón latiendo en secreto.

Mi experiencia en el lenguaje pictórico es sumatorio; me interesa tanto el arte de Willem de Kooning como el de Lucien Freud. Pero me emociona profundamente y desde siempre Vermeer de Delft.

Mi desarrollo en tres décadas con la pintura comenzó con dibujos del natural que me servían como estudios. Luego me basé en fotografía en papel para la costrucción de una imagen, y en la actualidad utilizo fotografías digitales que realizo en mi estudio, manipuleo en Photoshop, y  luego transfiero a la pantalla del iPad. Este proceso global me ha dado libertad suficiente para ser un pintor narrativo o poder condensar en dos metros de altura la carita de mi hija en su primer día en este mundo.

No sé a dónde voy ni puedo definir con palabras el estilo de pintura que hago porque sería limitarme excluyendo las influencias que fui incorporando con los años. Pero existe algo que es constante en mi trabajo, y es la emoción pictórica, como una acción de fe que surge en cada obra, única e irrepetible. Y cuando llega el momento de tener ante mis ojos una imagen plana que se ha vuelto ilusoriamente tridimensional y atemporal; allí recién puedo decir que ese proceso pictórico ha llegado a su fin.

Enrique Collar, 2014

 

andre smits foto

Photo: André Smits http://www.artistintheworld.com/html/artist_090.htm