Cristo en la comisaría/ 24 fotogramas pintado en calidad VHS, 1998 Técnica: Acrílico sobre papel misionero /Tamaño: 500 x 176 cm. (pintado de ambos lados) | Propiedad del artista

Exhibido en: 1998: Estandarte 98, Tijuana, México /2000: Centro cultural de la Embajada de Brasil, Asunción /2001: Bienal do Mercosul, Porto Alegre, Brasil.

Sigo considerando a ”Cristo en la comisaría” como una obra in progress, por varios motivos. Principalmente porque es un tema al cual vuelvo cada tanto, con otra mirada, otra experiencia. En 1990 había pintado un tríptico al óleo, a través de dibujos y apuntes realizados en el museo de la iglesia de Itauguá, un primer intento narrativo-visual con intención de representar en el plano el acto religioso que se realiza en Semana Santa en la ciudad de Itauguá. El protagonista; Cristo maniatado a una columna, talla jesuita policromada de más de un metro de altura que durante el año descanza como pieza del citado museo. Y durante Semana Santa, es trasladado a la comisaría mediante una procesión nocturna, representando con esta particular manera el martirio de Cristo.
En otra Semana Santa, ya instalado en Itauguá, estuve presente de nuevo y registré la ceremonia con una cámara de vídeo VHS-Compact. El material quedó guardado y sin editar, algo muy común en mi videografía. Pero cuando surgió la invitación para participar en la Bienal de Estandarte ´98, que se realiza en Tijuana, México; traté de imaginar qué y cómo podía hacer una obra pintada en las medidas que estipulaban las bases; Obra sobre papel, 5 metros de alto por 2 de ancho.
Me dispuse a trabajar pensando como punto de partida la cantidad de fotogramas por segundo que una cámara de cine necesita para registrar el movimiento cinético; 24 cuadros. Decidí dividir esta cifra en dos, ya que el Estandarte debía estar pintado en ambos lados del papel. Mi estudio solo tenía la altura de un departamento normal, por lo cual no podía pintar la obra desenrrollada y menos extendida en el piso. Debía hacerlo por parte, otra solución no tenía. Pintar una parte, enrollarlo y desenrrollar la parte nueva a pintar.
Puse en el videorecorder aquel casette VHS-C para seleccionar en la tele las escenas que más me interesaban. Fotografíé estas imágenes con una cámara de 35 mm. Luego de obtener las copias en papel, elegí las 24 imágenes que me interesaban. Al colocarlas en orden cronológico de lo acontecido en Itauguá y grabado en cámara, me di cuenta que las imágenes juntas restaban fuerza a nivel plástico, y fue entonces que decidí numerarlas al pie de cada fotografía para luego alterar este orden establecido, jugando más con el sentido visual y del montaje que éstas imágenes me sugerían al yuxtaponerlas.
El resultado: 12 monitores de tele en cada lado del papel. La calidad visual; cinta VHS-C capturado por celuloide 35 mm. La intención fue reproducir esa textura visual que estos dos soportes producen al ser combinados a través del monitor de TV. El medio a reproducir debió ser pintura acrílica, por el secado rápido y la flexibilidad que caracteriza a este material.